Historia de la Escritura en España

Historia de la Escritura en España



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I. -Divisiones generales

1. Concepto de historia de la Escritura. -2. Sus períodos y épocas principales.


1. El arte de escribir, como otras tantas manifestaciones de la actividad del hombre, tuvo su origen en el tiempo y experimentó progresos y decadencias hasta llegar al estado actual: es, por tanto, el arte de escribir, capaz de ser estudiado históricamente.

Estudia la Historia157 los hechos memorables que han influido en el destino humano, y en este concepto, la Historia de la Escritura tiene por objeto la exposición de los hechos memorables relacionados con dicha arte, o sea el estudio del desenvolvimiento del arte de escribir en la vida de la humanidad.

Materia abundante y de mucho interés sería el estudio de la Escritura en todas las civilizaciones antiguas y modernas; pero limitado este libro al estudio de la Escritura en España, no se ha de hacer aquí otra cosa que presentar los hechos más culminantes ocurridos en nuestra patria con relación al arte de escribir, aparte de algunas indicaciones, a guisa de antecedentes, sobre el origen de la Escritura.

2. Para mayor facilidad en la exposición de los ligeros apuntes dedicados aquí a tema de tal interés, se considera dividida la Historia de la Escritura de España en cuatro períodos. Comienza el primero en los tiempos primitivos, en fecha aún no determinada, y concluye con la dominación romana, dos siglos antes de la venida de Jesucristo.

El segundo período da principio con la invasión romana, en el siglo II, antes de Jesucristo, y termina en el siglo XII, con la generalización de la letra francesa en nuestra península.

El tercer período comienza en el siglo XII con la generalización de la letra francesa en España, y termina con la invención de la letra bastarda española, por Juan de Icíar, en el siglo XVI.

El cuarto período comienza en el siglo XVI con la invención de la letra bastarda española, y termina en nuestros días.

Cada período se subdivide en dos épocas:

La primera época del primer período comprende desde los tiempos primitivos hasta la introducción de la escritura alfabética en España, y la segunda, desde este notable suceso histórico hasta la dominación romana, siglo II antes de Jesucristo, o sea hasta la terminación del período.

La primera época del segundo período comprende desde la dominación romana, en el siglo II antes de Jesucristo, hasta la invasión de los árabes en el siglo VIII, y la segunda desde el siglo VIII hasta la terminación del período, esto es, hasta el siglo XII.

La primera época del tercer período abarca desde el siglo XII al siglo XVI, en el cual se verifica la invención de la imprenta; y la segunda, desde el siglo XV hasta la invención de la letra bastarda española, por Juan de Icíar, en el siglo XVI.

La primera época del cuarto período comprende desde la invención de la letra bastarda española, en el siglo XVI, hasta el florecimiento de la Caligrafía en España, en el siglo XVIII; y la segunda, desde el florecimiento de la Caligrafía en España, en el siglo XVIII, hasta nuestros días.

El último período de la Historia de la Escritura en España constituye propiamente la Historia de la Caligrafía española.

El siguiente cuadro sinóptico resume la indicada división:

Historia de la escritura




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II. -Primer período

a. - Primera época. 1. Carácter de este período y de sus épocas. -2. Origen de la escritura. -3. El Arte de escribir en España hasta la introducción de la escritura alfabética. -4. Primeras materias usadas para escribir en esta primera época.


1. Este período se caracteriza por la aparición de la escritura: de la ideográfica, en la primera época, y de la alfabética en la segunda.

La primera época se distingue por el uso de la escritura ideográfica, y la segunda por la variedad y falta de fijeza de las escrituras alfabéticas.

2. Mucho, y no todo bueno, se ha escrito sobre el origen de la Escritura. La cuestión más importante relativa a este punto es la invención de la escritura alfabética, pues la invención de las escrituras ideográficas no corresponde a un solo pueblo y menos a un solo individuo. La sencillez de todo sistema de escritura ideográfica y la necesidad de perpetuar la expresión del pensamiento, son razones bastantes para poder afirmar que la escritura ideográfica pudo ser inventada en varios pueblos, simultánea o sucesivamente, aunque entre ellos no hubiese comunicación alguna158.

Análogo fenómeno pudo ocurrir con la escritura alfabética; pero el número de relaciones que supone todo sistema de esta clase de escritura, permite creer que su invención es debida a un pueblo más culto que los demás pueblos, a una nación que, resumiendo la civilización de una época histórica, tuvo elementos para producir el maravilloso invento de la escritura alfabética.

No es posible, en el estado actual de los estudios históricos, determinar el inventor de tal escritura159; sólo es posible conocer en este punto el pueblo en cuya historia se han encontrado vestigios de haber usado antes que otros la escritura alfabética.

No cabe dudar que los mitos o fábulas de la antigüedad, cuando se logra descubrir su significación y percibir totalmente el valor de su alegoría, son indicios de no poco interés para la Historia; pero hasta la fecha nadie ha resuelto la significación histórica de la Mitología de la Escritura, por lo cual se prescinde aquí de leyendas y tradiciones de la antigüedad, relativas al origen de dicha Arte, para admitir solamente los datos de algún valor histórico.

La escritura ideográfica es antediluviana, pues Josefo, notable historiador del pueblo judío, asegura que la escritura por símbolos y figuras de animales estaba en uso antes del diluvio, y al hablar de las columnas de Seth, dice: «Erigieron dos columnas, una de ladrillo (contra el fuego) y otra de piedra (contra el agua), en las que grabaron los conocimientos (de Astronomía) que habían adquirido».

Entre griegos y romanos era fama, y sigue siendo entre nosotros, que el pueblo fenicio fue el primero que usó la escritura alfabética.

Lucano en su Pharsalia dice: «Los fenicios fueron los primeros, si se ha de creer a la fama, que se atrevieron a señalar (o significar) con figuras toscas la voz de modo que fuese permanente»160.

No hay, sin embargo, documento histórico que pruebe la afirmación del célebre poeta cordobés.

César Cantú, hablando de esta materia, aunque no afirma qué pueblo usó primeramente la escritura alfabética, opina que «quizá los fenicios no hicieron otra cosa que facilitar la escritura con el uso del papyrus; y los últimos fragmentos de escrituras fenicias, que se conservan en las bibliotecas de la Propaganda, de Turín y del Vaticano, no son datos suficientes todavía para resolver la cuestión a favor de los fenicios.

Lo que no ofrece duda es que los hebreos usaron la escritura alfabética antes de Moisés, pues el Señor mandó al gran legislador de su pueblo que «hiciese grabar, según arte de lapidario, los nombres de los hijos de Israel» sobre las dos ágatas o piedras oniquinas, que debían sujetar las vestiduras del Sumo Sacerdote Aarón, y el mismo Moisés dijo al Dios de Israel: «O perdónales esta culpa (la de idolatría), o si no lo haces, bórrame de tu libro que has escrito».

Job, que era idumeo y contemporáneo de Isaac, y por esto, anterior a Moisés, dijo: «¿Quién me diera que mis palabras fuesen escritas? ¿Quién me diera que se imprimiesen en un libro con punzón de hierro o en plancha de plomo, o que con cincel se grabasen en pedernal?».

Estas citas bíblicas prueban con evidencia que la escritura alfabética era ya conocida por los hebreos en el siglo XV, antes de Jesucristo, y que lo fue también por los idumeos en el siglo de Job (XIX antes de Jesucristo). De manera que si los hebreos no inventaron la escritura alfabética, la usaron poco tiempo después que los fenicios, hechos que se explican perfectamente por la proximidad de ambos pueblos y por la comunidad de raza y de idioma.

Ahora bien, siendo creencia de los doctos que el alefato o abecedario hebreo procede del egipcio161, es indudable que este pueblo usó la escritura alfabética antes de la fecha arriba citada, y por esto es posible afirmar que los pueblos que primeramente usaron la escritura alfabética fueron el fenicio, el idumeo, el egipcio y el hebreo.

También es creencia racional que si los fenicios no inventaron la escritura alfabética, la dieron a conocer, con sus frecuentes viajes comerciales, en muchos puntos de Asia y del litoral Mediterráneo.

3. En España, como en otros países, debieron de usarse primeramente en tiempos de iberos y celtas las clases de escritura ideográficas, llamadas figurada, simbólica y jeroglífica, aunque de aquéllas tan remotas épocas no se hayan encontrado testimonios que confirmen esta creencia racional.

4. Las primeras materias usadas para escribir fueron substancias naturales de superficie lisa, capaces de ser rayadas; y así es de creer que los primeros hombres escribieron en algunas piedras blandas, en las pieles sin adobar, en las hojas y tallos de algunas plantas y en otras substancias semejantes; pero más tarde la industria transformó estas primeras materias en objetos más útiles para escribir, y se usaron el barro cocido, las planchas metálicas (de hierro, plomo, bronce, etc.), y las piedras talladas y pulimentadas, heridas por un punzón a guisa de josco cincel.



b. - Segunda época. 1. Introducción de la escritura alfabética en España. -2. Escrituras fenicia, griega y cartaginesa. -3. Materias e instrumentos usados para escribir en esta época.


1. No hay razón alguna para afirmar que los iberos y los celtas usaran escrituras alfabéticas. En cambio, es razonable admitir que la escritura alfabética de los fenicios fue la primera de esta clase conocida en España.

2. En efecto, al fundar los fenicios sus colonias al Este y Sur de la Península, trajeron aquí la civilización de su país; y como estos hechos ocurrieron hacia el siglo XV antes de Jesucristo, esto es, cuando la escritura alfabética era ya conocida por los pueblos inmediatos al fenicio, es de suponer que los fenicios trajeron a España la escritura alfabética, pues no se comprende que pudieran prescindir, ni había para qué, de este poderoso elemento de cultura en sus relaciones con los españoles.

Las colonias griegas que se establecieron en el litoral del Mediterráneo desde el siglo X al VI antes de Jesucristo, fueron seguramente causa de que la escritura alfabética de los griegos, por análogas razones a las indicadas para los fenicios, se conociese y usase en España. De manera que las primeras escrituras alfabéticas conocidas en nuestra Península debieron ser la de fenicios y griegos.

Esta razonable opinión ha sido confirmada con los estudios hechos respecto a las letras desconocidas162, o de Lastanosa163, encontradas en algunas monedas antiquísimas y citadas por D. Luis Velázquez164; pues dichas letras, según la autorizada opinión de un eminente paleógrafo contemporáneo165, son derivadas del antiguo alfabeto fenicio y del griego arcaico.

Estas letras fueron conocidas al Sur de España y se generalizaron por la Península durante la segunda guerra púnica.

Por último, los cartagineses, desde el siglo VII al III antes de Jesucristo, dieron a conocer en España su escritura, que era la misma fenicia, de trazos más delgados, con tendencias a la cursiva.

3. En esta segunda época de la Historia de la Escritura, si no precisamente en España, en otros países se usaron para escribir el papyrus, las tablillas enceradas y las telas de varias clases.

En Memphis, ciudad de Egipto, al decir de Lucano, se hizo primeramente uso del papyrus, para escribir166. El papyrus es una planta parecida a una juncia gigantesca, pues su tallo mide, por lo común, tres o cuatro metros de altura, y termina con un gran número de filamentos verdes en forma de penacho. Se produce en varios países, pero crece notablemente a orillas del Nilo. El tronco de esta planta se forma de diez o doce películas muy finas, que son casi del todo blancas en la parte que está debajo del agua. Separada la corteza de la planta y las películas más finas, se prensaban, alisaban y pegaban éstas de dos en dos, con las fibras cruzadas y quedaban las hojas dispuestas para escribir167.

Los griegos llamaron biblos (libro) al papyrus y también al conjunto de hojas escritas de esta substancia.

No es posible señalar una fecha exacta a la invención del papyrus como objeto útil para la escritura, pero sí puede afirmarse que era de uso común en tiempo de Moisés (siglo XV antes de Jesucristo).

Las tablillas enceradas168 eran planchitas de madera o marfil, pintadas de color vivo y cubiertas con una capa de cera. Se escribía sobre ellas con un instrumento llamado stylus169, especie de varilla corta, de hierro o hueso, con un extremo afilado en punta y otro aplanado. Con el punzón se hería la cera y quedaba al descubierto el color de que estaba pintada la tablilla. Si había alguna equivocación, se deshacía extendiendo con el extremo plano del estilo la huella producida por el punzón. Estos útiles para escribir fueron muy conocidos en Roma.

También se escribió durante esta época en lienzos que, arrollados a un cilindro de madera, formaban los libri lintei, o libros de lienzo usados por los romanos.

Las primeras escrituras alfabéticas se produjeron, como las ideográficas, por medio de un pincel; más tarde, en fecha no determinada, pero sí dentro de este segundo período, se sustituyó el pincel por la caña cortada ad hoc, y de esta manera escribieron los egipcios sobre el papyrus. También escribían sobre esta substancia con un junco mojado en tinta.

El uso de la tinta es necesariamente tan antiguo, por lo menos, como el del papyrus, pues sobre esta substancia escribieron con tinta los egipcios y todos los pueblos civilizados de la antigüedad.

La tinta negra ha sido en todos los tiempos la más usual; pero los antiguos conocieron y usaron también las tintas de color.

Por último, conviene advertir que los antiguos escribían de pie sobre la mano izquierda, o sobre las rodillas estando sentados. La mesa para escribir no se usó hasta el final del segundo período de la escritura.






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III. -Segundo Período

a. - Primera época. 1. Carácter de este período y de sus épocas. -2. La escritura en España desde el siglo II antes de J. C. hasta la invasión de los árabes en el siglo VIII. -3. La escritura entre los romanos: notas tirionianas y siglas. -4. La escritura entre los godos: letra moesogótica o ulfilana. -5. Escrituras nacionales: letra gótico-hispánica o monacal. -6. Materias usadas para escribir y formas de los escritos en esta época.


1. El segundo período de la Historia de la Escritura se caracteriza por la influencia de la letra romana en todas las escrituras.

La primera época se distingue porque adquieren fijeza las escrituras alfabéticas, y por la lucha entre la escritura romana y la de los godos.

La segunda época se distingue por la lucha entre la letra gótico-hispánica, que fue la escritura nacional de España y la letra francesa.

2. La lucha entre la República romana y la de Cartago, decidida a favor de Roma, hizo a esta nación dueña de la Península Ibérica, y más tarde de casi todo el mundo conocido. Por esta causa Roma llevó su civilización a todas partes, y por esto en tiempo de Augusto, cuando Roma era la señora del mundo, su escritura se extendió prontamente por Europa y hasta por algunos territorios asiáticos.

En España se usó ya la Escritura romana, algo parecida a la actual de imprenta, en el siglo II antes de Jesucristo, y fue tal la influencia de esta clase de escritura, que ella dio carácter a todas las letras usadas en nuestra Península hasta el siglo XI.

3. Aunque la escritura romana se modificó algo en España al mezclarse con las que ya había, a los pocos años se escribía en nuestro país con las cuatro formas que se escribía en Roma, a saber: capital170, uncial171, minúscula y cursiva.

La escritura capital, que era muy antigua entre los romanos, se usaba para títulos y epígrafes y también para códices y documentos varios. En la escritura capital dominaba la línea recta; en la uncial, por el contrario, había muchos trazos curvos y tenía algunas letras cuya forma era diferente de la forma de las capitales.

La letra uncial se usó mucho para la escritura de códices.

La letra minúscula, usada también por los romanos, era una derivación de la uncial, y la cursiva era la minúscula enlazada172.

En el siglo de Augusto se inventaron las notas tironianas, especie de taquigrafía que se aplicaba a escribir lo que el causídico173decía en el foro.

Tirón, liberto del gran orador romano Marco Tulio Cicerón, protegido por Mecenas, fue el inventor de estas notas, a las cuales dio nombre. El escritor de notas se llamó notario.

Este sistema de escritura era tan expuesto a inexactitudes, que Justiniano lo prohibió más tarde en todo acto jurídico.

También escribieron los romanos abreviadamente por medio de siclas, siglas174 o iniciales de las letras.

Ejemplo: Q. T. D. F. B. Lo cual quiere decir: Qui timet Deum, faciet bona.

Esta manera de escribir, usada solamente al principio para nombres propios muy conocidos, se aplicó más tarde a la escritura de toda clase de palabras, pero no pudo prevalecer, porque era de imposible interpretación, aun para la misma persona que la ejecutaba.

4. El inventor de la letra moesogótica175o ulfilana176 fue un obispo arriano llamado Ulfilas, oriundo de Capadocia, región del Asia menor. Ulfilas fue hecho prisionero por los godos cuando éstos invadieron dicha comarca en el año 366. Más tarde le elevaron a la dignidad episcopal, y fue embajador de los godos cerca del emperador Valente, para que éste les cediese un territorio donde pudiesen vivir libres de los ataques de los hunnos. Cedioles Valente la Moesia, y en esta región se establecieron con su obispo Ulfilas. Después de estos sucesos inventó Ulfilas su letra, y con ella escribió, en el idioma de los godos, la Santa Biblia.

Las letras ulfilanas fueron veinticinco: de ellas diez y ocho son del alfabeto griego, y las siete restantes, del latino.

Los godos que vinieron a España usaron principalmente la escritura ulfilana para los libros eclesiásticos; pero esto fue causa de que la escritura moesogótica desapareciese casi totalmente en el año 589, cuando Recaredo, después de haber abjurado del arrianismo, ordenó que se destruyesen todos los libros arrianos177.

5. La escritura romana fue aceptada por los diferentes pueblos que se designan bajo la denominación común de bárbaros del Norte; pero cada pueblo la modificó según su gusto y las necesidades fonéticas de su idioma. De esto resultaron no pocas variedades de escritura, que tomaron en cada país denominaciones diferentes, y que se conocen con el nombre común de escrituras nacionales.

En España se produjo también este fenómeno. Desterrada la escritura de Ulfilas y modificada la letra romana por el gusto de los godos que la aceptaron, se formó la letra gótico-hispánica antigua, que fue la escritura nacional de nuestro país, usada más de cuatro siglos.

Esta letra se llamó también monacal, porque fue escrita principalmente por los monjes.

En aquella época las comunidades religiosas, especialmente las de benedictino, se dedicaron con afán a los estudios literarios y cultivaron con mucho fruto el Arte de escribir.

La letra gótico-hispánica o monacal, como la romana, se escribió con las formas capital, inicial, minúscula y cursiva.

6. En esta época de la. Historia de la Escritura siguieron usándose las mismas materias para escribir que en épocas anteriores; pero el gran consumo que en la antigüedad se hizo del papyrus elevó tanto el precio de este producto, que fue necesario usar otras substancias para producir los signos escritos: a tal necesidad débese principalmente la invención del pergamino. Esta substancia se fabrica de pieles de animales (especialmente de cabra y carnero)178, adobadas convenientemente para que sobre ellas se pueda escribir.

Las pieles se pelan, desengrasan y curten, no sólo para hacerlas flexibles, sino también para evitar su corrupción.

Este producto de la industria fue muy bien preparado en Pérgamo179, en el siglo II de la Era cristiana; pero es de notar que desde muchos años antes ya se usaba el pergamino como objeto útil para escribir, pues Herodoto y Diodoro de Sicilia hablan de pieles de carnero, oveja y vaca usadas para este fin.

Escasearon también los pergaminos180, y en algunos países se acudió al procedimiento de raspar los escritos antiguos para escribir nuevamente sobre la piel raspada: los pergaminos dos veces así escritos se llaman palimpsestos181.

El pergamino siguió usándose de tal manera, que ya en el siglo VII apenas se usaba el papyrus para escribir, y el uso del pergamino fue único durante casi toda la Edad Media.

En esta época se usaron ya para escribir las plumas de ave, según afirma Montfaucon.

Otros útiles necesarios para la escritura, como la regla, el compás, el cortaplumas, el raspador, la salvadera, etc., fueron también conocidos en esta época, y de ello son testimonio las pinturas encontradas en Herculano.

Por último, varios autores afirman que durante esta época se usaron las escrituras con tinta de oro y plata182.



b. - Segunda época. 1. La escritura en España desde el siglo VIII al XII. -2. Origen y cualidades de la letra francesa. -3. Su Introducción en España. -4. Materias usadas para escribir y formas de los escritos en dicha época.


1. Destruida la monarquía visigoda, y hecho dueño de casi toda la Península el pueblo árabe, estuvo a punto de que desapareciese totalmente la antigua cultura española.

Dedicados únicamente los hombres de entonces a la obra épica y grandiosa de la Reconquista, decayeron las ciencias y las artes, y hubiesen desaparecido, o poco menos, si las comunidades religiosas no hubieran conservado cuidadosamente el rico tesoro en sus conventos, hasta que pudieran participar de él todos cuantos lo necesitasen. Salvaron, pues, los monjes de la Edad Media nuestra civilización, con la de toda la humanidad, de una catástrofe espantosa, salvando al mismo tiempo, como es consiguiente, el ARTE DE LA ESCRITURA.

Los monjes, por tanto, y muy pocas personas más, siguieron escribiendo en esta época la letra gótico-hispánica antigua, con no pocas modificaciones, aconsejadas por la experiencia, hasta que se transformó en el hermoso carácter llamado toledano.

Además de esta clase de letra, sé usó en la misma época una letra cursiva diplomática, dotada de no pocas condiciones estéticas.

La letra visigoda de esta época, lo mismo que la romana, se escribía también con las cuatro variedades de capital, uncial, minúscula y cursiva.

Estas fueron las escrituras usadas en la España cristiana desde el siglo VIII al siglo XI inclusive. En los dominios árabes se usaba, como es natural, la escritura de este pueblo.

Además, desde fines del siglo IX se usaba la letra francesa en Cataluña, región peninsular en la cual combinaban los franceses desde la citada fecha.

2. La letra francesa, que tanta influencia había de tener en las escrituras de todos los siglos posteriores, tuvo su origen en Francia, como su nombre indica.

La escritura nacional de este país fue la merovingia o francogala; esto es, la misma escritura romana modificada por los pueblos bárbaros que ocuparon las Galias. Esta letra, mejorada en tiempo de Carlo Magno, y parecida después de su reforma a la romana uncial y minúscula, se conoce con el nombre de escritura carlovingia, la cual no excluyó el uso de la merovingia o francogala hasta el siglo X, si bien era ya muy común en el siglo IX.

La letra carlovingia, modificada nuevamente bajo la dinastía de los Capetos, y ya conocida en Cataluña, fue introducida en el resto de España y en otros países a fines del siglo XI. Este es el origen de la letra que se llamó francesa.

Dicha letra era principalmente rectilínea; sus trazos más importantes eran dos: uno muy grueso y un perfil; era vertical o derecha, de forma regular, constante en sus proporciones y falta de nexos o enlaces. En los escritos de dicha letra francesa se hallan muchas abreviaturas183.

3. Las materias usadas para escribir en esta época son las de la época anterior en España, aunque a fines del siglo XI fuese ya conocido en otros países el papel de algodón.

Tampoco variaron en esta época las formas de los escritos.






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IV. -Tercer período

a. - Primera época. 1. Carácter de este período y de sus épocas. -2. La escritura en España desde el siglo XII al siglo XV. Generalización de la letra francesa en España y causas principales de este hecho. -3. Introducción del papel en España.


1. Así como el segundo período de la Historia de la Escritura en España se caracteriza por el predominio de la letra romana en todas las demás letras, el tercero se distingue por la influencia clara y decisiva de la letra francesa en todas las escrituras.

Dentro de este período cada época tiene un carácter diferente del carácter de las demás.

La primera se caracteriza por la generalización de la letra francesa, y la segunda por su corrupción y por el maravilloso descubrimiento de la imprenta.

2. La escritura francesa, introducida en España a fines del siglo XI, influyó antes de generalizarse en la letra gótica, dando lugar a una forma de transición llamada semigótica; pero en el siglo XII se generalizó de tal modo, que ya en el XIII llegó a ser de uso único.

Varias causas contribuyeron a la propagación de la letra francesa. El empeño de la conquista de Toledo, proyectado por Alfonso VI, llegó a noticia de toda la cristiandad y atrajo a España no pocos aventureros y principales caballeros franceses, que tomaron parte en el famoso hecho de armas, siendo esto causa de que la letra francesa fuese conocida en España. El matrimonio del rey Alfonso VI con doña Constanza de Borgoña, de nación francesa, y el de don Raimundo y D. Enrique, parientes de doña Constanza, con dos españolas de sangre real, fueron causa bastante para que la letra francesa fuese conocida y propagada entre los cortesanos, próceres y magnates de aquel tiempo.

Reconquistada la ciudad de Toledo, ocupó la sede metropolitana el arzobispo D. Bernardo, monje de Cluny y francés de nación, el cual contribuyó indudablemente a que se introdujese en España la letra de su país.

Por último, la letra francesa, sin ser bella, era la menos defectuosa de aquel tiempo, y esta circunstancia favoreció su propagación.

Esta letra se adulteró algún tanto en el siglo XII con el uso de abreviaturas superpuestas; pero siguió deformándose poco a poco, hasta convertirse en una letra feísima y de imposible interpretación.

En el siglo XIII se modificó la forma de algunas letras de la escritura francesa, siendo además ornamentadas con trazos caprichosos y no siempre bellos. A este siglo pertenece la letra de privilegios184, que era la misma letra francesa algo esquinada, y la de albalaes algo más pequeña que la de privilegios y no tan proporcionada. La letra de privilegios carecía de enlaces, pero la de albalaes no. La primera tenía el tipo de magistral, la segunda el de cursiva.

En el siglo XIV ambos tipos se corrompieron, convirtiéndose la de privilegios en una forma muy semejante a la redonda o de juros usada en el siglo XV, y la de albalaes en la letra llamada cortesana, que tenía enlaces y ligazón, pero era apretada, menuda y confusa.

3. Durante esta época, en el siglo XIII se introdujo en España el uso del papel, ya conocido en el Japón y en la China desde el principio de la Era Cristiana.

En Játiva, población del reino de Valencia, existió la primera fábrica española de papel, según afirman varios autores.

En el mismo siglo comenzó a hacerse uso del lápiz.



b. - Segunda época. 1. La escritura en España durante el siglo XV. -2. Invención de la imprenta: su influencia en el Arte de escribir y particularmente en la Caligrafía. -3. Causas de la corrupción de la letra francesa en esta época y en los principios de la siguiente.


1. La letra de privilegios del siglo XI sufre perniciosas modificaciones hasta convertirse a principios del siglo XV en la letra redonda o de juros; la letra cortesana se corrompe también y da origen a fines del mismo siglo XV a la letra procesal o procesada185, «que no la entenderá Satanás»186.

Además de estas letras se usó en el siglo XV, antes de la invención de la imprenta, la letra alemana, semejante a la francesa primitiva y algo parecida a la gótica moderna; pero el uso de esta letra no se generalizó en España.

Por último, en este siglo se usó además en España la letra bastarda itálica, imitada de breves pontificios y de otros documentos italianos. Esta letra se llamó bastarda, porque degenerando el tipo primitivo romano, vino a convertirse en dicha letra itálica.

2. A mediados del siglo XV, en el año 1450, un noble de Maguncia, Henne (Juan) Gensfleischzum Guttenberg, asombró al mundo con el descubrimiento de la imprenta, uno de los acontecimientos que más han influido en la cultura de la humanidad.

«Es una maravilla casi increíble, dice Sebastián Meunster en su Cosmografía universal, que en un solo día un solo operario produzca tanto como podría producir, en dos años el escribiente más expedito. Dios, ordenador de todas las cosas, que no abandona nunca las de este mundo, fue quien hizo donativo a los mortales de esta invención indispensable en el momento en que perecían las letras y la historia».

El obispo de Alesia, Juan Andrés, testificando del interés con que la Iglesia acogió el maravilloso invento de Guttenberg, dice en elocuente dedicatoria dirigida al Santo Padre Paulo II:

«En el número de beneficios de que conviene en vuestro reinado alabar a Dios, se halla el que permite a los más pobres comprar libros a poco precio. ¿No es infinitamente glorioso para Vuestra Santidad que los volúmenes que en otro tiempo costaban, por lo, menos, 100 escudos de oro, puedan adquirirse en el día, bien impresos y correctos, por 20 escudos, y que los que en otro tiempo hubieran costado 20, no valgan más que cuatro y aun menos? Tal es el arte ingenioso de nuestros impresores, que no podría igualarse a él invención alguna antigua o moderna. Por este divino arte es como vuestro pontificado, por otra parte tan glorioso, no perecerá jamás en la memoria de los hombres mientras viva el amor a las letras».

Así pudo decir el poeta:



«No basta un vaso a contener las olas


Del férvido océano,


Ni en solo un libro dilatarse pueden


Los grandes dones del ingenio humano.


¿Qué les falta? ¿volar? Pues si a Natura


Un tipo basta a producir sin cuento


Seres iguales, mi invención la siga.


Que en ecos mil y mil sienta doblarse


Una misma verdad y que consiga


Las alas de la luz al desplegarse».


. . . . . . . . . . . . . . . . . . . .


¡Himnos sin fin al bienhechor del mundo!


¡Grande fue, en verdad, el invento de la escritura; pero no fue menos grande el de esta manera prodigiosa de multiplicar un escrito! El descubrimiento de la imprenta, de cuya influencia en la civilización humana no se ha de tratar aquí, ha sido causa de que los fines de la Escritura se realicen en modo y número de una manera que nunca se pudo imaginar.

La invención de la imprenta, en este sentido, es el hecho más importante de la Historia de la Escritura.

No es posible afirmar otro tanto con respecto a la Caligrafía, pues como el invento de Guttenberg abarató extraordinariamente la producción de los escritos, disminuyó notablemente el número de calígrafos y sufrió el ejercicio de la profesión crisis gravísima, que se manifestó por una gran decadencia de la bella Escritura.

3. La corrupción de la letra francesa y aun de toda la letra manuscrita, en este siglo y en los dos siguientes, no obedeció solamente a la invención de la imprenta. Venía ya iniciada esta lamentable decadencia desde el siglo XIII, y la causa de ella no podía ser entonces el descubrimiento de la imprenta, no realizado todavía.

En efecto, contribuyeron a la corrupción de la letra francesa el mismo carácter de esta letra, refractaria al ligado y trabazón, y el renacimiento de los estudios que al divulgar el conocimiento de la Escritura, le hizo perder algo de su escasa belleza. Además, la secularización del cargo de notario, ejercido antes por miembros de las comunidades religiosas, dio al ejercicio de la Caligrafía un aspecto industrial y mercantil de que antes careció, y que perjudicó notablemente a las condiciones estéticas de la Escritura.






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V. -Cuarto período

a. - Primera época. 1. Carácter de este período y de sus épocas. -2. La escritura en España durante este período. -3. Origen de la letra bastarda española: Juan de Icíar, calígrafo del siglo XVI. -4. Calígrafos del siglo XVII.


1. Este período se caracteriza por hacerse caligráfica la Escritura, esto es, por convertirse la Escritura en una bella arte.

La primera época se distingue por la invención de la letra española, y la segunda por el florecimiento caligráfico de España, no superado en ningún otro tiempo, ni en ningún otro país.

2. La corrupción de la letra fue cada día mayor, sobre todo en la letra procesada, que fue la de más uso en el siglo XVI, y llegó a tal extremo, que la reina Isabel la Católica creyó necesario intervenir con su autoridad para remediar el mal. Al efecto, dictó una carta de arancel de escribanos de concejo, fechada en Alcalá a 3 de marzo de 1503, ordenando que cada plana de las escrituras tuviese treinta y cinco renglones con quince letras en cada renglón. En 7 de junio del mismo año se hizo extensiva esta soberana disposición a los escribanos del reino, fijando en diez maravedís el precio de «cada hoja de pliego entero, escrita fielmente de buena letra cortesana y apretada e no procesada, de manera que las planas, no dejando grandes márgenes, e que en cada plana a lo menos treinta e cinco renglones e quinze partes en cada renglon».

Pero estos preceptos dieron escasos resultados, de lo cual son testimonio vivo los documentos de la época y las censuras dirigidas a la mala letra usual por Luis Vives en sus Diálogos, por Santa Teresa en sus Cartas y por Cervantes en el Quijote.

Aunque parezca increíble, la letra procesada se transformó durante el siglo XVII en otra letra peor, llamada encadenada, que afortunadamente desapareció a fines del citado siglo.

Siguieron usándose en el mismo siglo la letra cortesana y la itálica para los documentos esmerados, siendo más frecuente en Aragón que en Castilla el uso de la bastarda italiana o itálica por las continuas relaciones políticas que por entonces sostuvo aquel reino con el de Italia.

El gusto español fue educándose lentamente en la escritura bastarda italiana, causa que facilitó extraordinariamente la invención y propagación de la letra bastarda española que hoy usamos.

La imprenta, que fue concausa de un lamentable retroceso caligráfico, fue origen también de un renacimiento en la bella Escritura, cuya influencia se nota aún a través de cuatro siglos y seguirá notándose durante alguno más.

Italia, cuna de tantas artes, lo fue también de la Caligrafía moderna.

Un impresor veneciano, célebre en la Historia de las Artes gráficas, Aldo Pío Manuzio, no hallando muchas cualidades estéticas en los tipos de Guttenberg, dibujó y fundió para su imprenta otros tipos más bellos, que, imitados luego a mano por hábiles calígrafos italianos, dieron origen a la letra aldina187, raíz y principio de la letra bastarda española que hoy usamos.

En efecto, los gallardos tipos de Aldo fueron imitados y modificados con belleza por el célebre Luis Henricis, llamado el Vicentino, al cual siguieron Juan Antonio Tagliente, veneciano, y Juan Bautista Palatino, ciudadano de Roma.

Véase la adjunta muestra de Palatino, en la cual puede apreciarse la semejanza de su letra, que es la aldina, con la de Juan de Icíar, que ocupa la página 257.

Letra de Juan Bautista Palatino